Mostrando entradas con la etiqueta Polonia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Polonia. Mostrar todas las entradas

jueves, 12 de septiembre de 2013

Nos vamos de Polonia

El pasado domingo día 8 dejamos Polonia. Han sido tres semanas muy agradables. Hemos estado muy a gusto con Rafal, Agnes y Agnieska. Un entorno precioso, buena comida, trabajo sin excesos... Hemos conocido un poquito la historia del pais y los dos coincidimos en que nos ha gustado este sitio. Los últimos días la casa estaba repleta de niños con las hijas de Agnes y Agnieska y las de Natalie. Por cierto, Natalie nos regaló unas canciones de rituales chamánicos delante del fuego. Sin duda alguna, un momento mágico que nos llevamos en la maleta del corazón. ¡Gracias, Natalie!¡Y gracias a todos en la casa!
Hemos recargado pilas para continuar con nuestro nomadismo y Rafal nos ha dado algunas recomendaciones sobre la ruta que, de momento, tenemos pensada. Estar parados también nos ha ayudado a ver mejor cómo crece Teo. Ya monta en bici y empieza a coger velocidades considerables levantando los pies. Hace frases largas del tipo “¡mira, papa!¡una retodora gande allí! Mama, ¿a ti gusta?” O una de mis favoritas: “mama,¿neesita ayuya?”.
Durante el día va sin pañal y cuando tiene pipi busca un sitio más o menos discreto y alli se pone cual Manneken Pis. Solo si está en alguna actividad muy enfrascado, como viendo una peli o leyendo un cuento, se hace pipi encima. Entonces él solo se quita la ropa y nos la da. Ha sido una suerte tener una lavadora a nuestra disposición durante estos días.
También ha empezado a expresar claramente sus deseos. Un día se levantó diciendo “Yo quiero ir una playa nenes nenas” (para él una playa es cualquier extensión de agua en la que se pueda bañar) En cuanto pudimos fuimos a la piscina /spa cubierta de un hotel donde había toboganes. Después de un rato de adaptación empezó a jugar y a “nadar”.
Bueno, pondremos unas cuantas fotos, para que os hagais una idea de estos días. Cuando pueda pondré más.


 Con Daria, la nieta del carpintero


 En el campo de delante de casa


Escalando en una extracción de arcilla

 Tarde de palomitas

 El patio de la casa







Y ahora estamos en un cámping en Praga. Ayer fuimos a visitar la ciudad y de aquí un ratito marchamos. Vamos camino a Letovice, a una granja donde haremos otro helpx. Teníamos dos ofertas, pero ya hace días que el Teo tiene ganas de ver gallinas, Pilares, dice él. En esta casa hay frutales, gallinas, patos y abejas. Y niños, que para nosotros es muy importante. Si todo va bien estaremos allí el próximo domingo.

martes, 3 de septiembre de 2013

Una receta polaca

     Rafal, amante de la cocina mediterranea, nos explicó irónicamente que la cocina polaca consistía básicamente en tres cosas: patatas, col y carnes ahumadas. Muchos años de guerra y austeridad posiblemente hayan determinado ese carácter culinario, pero también hay que pensar que la gastronomía de cada país nace a partir de lo que da su tierra. Aquí el verano acaba pronto y el frío no permite que la tierra dé para mucho más si no se dispone de un lugar cubierto. Y pensando pensando se me ocurre que en España puede que nos pase algo parecido. Con una cebolla, un tomate, un ajo y algo más se hacen muchos platos, a cual mejor. De todos modos, creo que exageró, porque mirando los libros de recetas he visto cosas muy apetitosas. Y aquí os dejo una de un plato fácil de hacer que preparó Agnes. A Teo le encantó. Curiosamente no lleva ni patata, ni col ni carne.


Pierogi Leniwe

450g de mató
200g de harina
un pellizco de sal
pan rallado
mantequilla
agua
azúcar




Mezclar el queso con la harina y la sal hasta que quede homogéneo (Agnes lo hizo con la Thermomix, pero se puede hacer a mano). Formar un churro de unos 4 cm de diámetro y cortarlo en diagonal a trozos. Quedan como unos rombos del tamaño de una cajilla de cerillas.
Ir echando los trozos en una olla al fuego con agua hirviendo´y sacarlos a medida que vayan subiendo a la superfície, como los gnoquis. Mientras tanto, en una sartén fundir la mantequilla y echar pan rallado hasta hacer una especie de papilla. Remover hasta que este dorado y verter esta pasta sobre los pierogi removiendo para que queden todos impregnados.

Este plato se sirve con azúcar y crema agria. Yo me los imaginé con mermelada de tomate y creo que también estaría buenísimo, incluso con algo salado.

Y ahora viene lo que más interesante del plato. Es un primer plato o un plato principal, no un postre. Y es que, como ya he comentado alguna vez, viajar desmonta prejuicios. Siempre había pensado que un plato dulce no podía ser una comida “normal”. Al parecer es algo bastante habitual aquí. ¡La de disgustos que se ahorrarían las madres si dejaran a los niños comerse las natillas antes de la sopa! Bien pensado, al fin y al cabo, todo se mezcla una vez dentro...


domingo, 1 de septiembre de 2013

Primer fin de semana el Polonia

     Este fin de semana pasado teníamos fiesta. Hacía mucho tiempo que no teníamos dos días de no-trabajo. Para mí, desde que dejé la escuela nunca había mucha diferencia entre un martes y un domingo, y para el Raúl, los dias que no trabajaba de rural, trabajaba en la auto. Agnes nos habia dicho unos cuantos pueblos no muy lejos de aquí que podía estar bien de visitar, ya fuera por la arquitectura o por los impresionantes paisajes de alta montaña. Pero la verdad es que una vez levantados el sábado a mi me dio pereza nada más pensar en coger la auto y hacer carretera. Así que decidimos ir a Jelenia Gora, a unos 10 minutos de la casa.

Hacía un día radiante, ideal para pasear tranquilamente. La ciudad está llena de edificios bonitos que si algún dia se restauran conseguiran darle a este lugar el aire señorial que se intuye que un día tuvo. 





Fue muy agradable dar una vuelta sin tener que preocuparns en buscar un sitio donde dormir. Fuimos a comer una pizza y luego nos tomamos un helado por el casco antiguo. Cuando marchábamos para la auto pasamos por delante del cine. A las 4 empezaba la película “Samoloty”, Aviones, de Pixar Disney.
 
¿Y si entrábamos? Por fuera era un edificio antiguo sin mucho que pero por dentro me resultaba encantador. La porteria del edificio se había convertido en taquilla y un sillon reciclado era la sala de espera. El cuadro lo completaba una máquina de palomitas de las de la feria y una nevera de bar pequeña con cuatro refrescos. Y por supuesto, la taquillera se encargaba también de las palomitas. Cuando le pedimos las entradas nos miró con un gesto raro y nos dijo algo que no entendimos. Entonces llamó a un chico joven, que debía ser el acomodador y el que se encargaba de la proyección. Hablaba un inglés perfecto y con cierto pesar nos dijo lo que ya sabíamos: “ I'm sorry, this film is in Polish” Bueno, los dibujos favoritos del Teo son en japonés o mandarín, aún no lo hemos descubierto, y nunca ha parecido que le importara demasiado.
 Además estábamos hablando de una peli de Disney, no de una de David Lynch.  El argumento de estas películas no suele ser demasiado complicado... ¡Guau! ¡La primera peli del Teo en el cine y en polaco!


Efectivamente el argumento no tenía ningún secreto. Era lo mismo que “Cars” pero en aviones. No os la cuento por si queréis ir algún día a verla, jeje...


Y el domingo fue un día totalmente dominguero. Nos quedamos en la casa, preparamos una paella y fuimos a dar una vuelta por los alrededores. Cenamos y prontito a dormir.

domingo, 25 de agosto de 2013

Una casa en Polonia

     Después de tres meses de nomadismo hemos parado en Polonia. Como ya comenté, hemos encontrado una casa donde trabajar como voluntarios de Helpx. La idea era quedarnos una semana y si estábamos todos a gusto alargarlo una semana más. Pero nada más llegar y ver el sitio dijimos de quedarnos quince días directamente.



 Estamos en una casa enorme construida mayormente con paja. Una parte es la vivienda habitual de Rafal i Agnes y otra, la más grande será un centro para hacer talleres, conferencias y toda clase de actos culturales. Desde fuera parece una casa tradicional antigua de tres plantas como otras que hemos visto por la zona, pero ésta es muy especial, no solo por el hecho de usar paja en lugar de tochos, sino porque ha sido construida por muchas manos. Voluntarios de todo el mundo, como ahora nosotros han aportado su granito de arena. La lista de tareas es larga: rebozar las paredes interiores con arena y arcilla, pintar con limo, hacer unas paredes separadoras en el piso superior, restaurar la valla de alrededor de la casa, hacer la puerta de la entrada, organizar el leñero, clasificar escombros...

Raúl está haciendo los trabajos de fuera con Agneska, una chica que ya había trabajado aquí antes y yo me estoy encargando de rebozar las paredes. Lo hacemos directamente con las manos y resulta muy agradable. Si el tío de Raul, yesero profesional, viera esto se pondría de los nervios. No hay ni una pared plana y se volvería loco poniendo regles y paredes de escayola... Tenemos que hacer cinco horas cada uno y como hay tareas de todo tipo nos vamos turnando para estar con Teo. Él está encantado. Hay herramientas por todas partes y enseguida vieron que se le puede dejar tocarlas. Además la casa está al lado del bosque y en cualquier ratito podemos salir a dar una vuelta.
     A los dos días de estar aquí Rafal, el dueño, tuvo que irse a Alemania, que le había salido un trabajo de diez días como traductor. Pensábamos que nos dirían de marchar, pero al contrario, nos dijeron que era una suerte que hubiésemos venido porque así podríamos ayudar a Agnes y atender a los trabajadores que tenían que venir durante la semana. Mañana Raúl estará con el carpintero haciendo la pared y yo cambiaré unas horas de albañilería por otras de cocinera. Seré la encargada de preparar la comida durante esta semana, porque Agnes tiene que ir a trabajar fuera. Para calentar motores hoy he preparado paella de carne (aquí no hay marisco) y gazpacho. ¡Solo faltaba la sangría! Durante la semana tendremos porrusalda, potaje si hace frío, trinxat de la Cerdanya con salchicha polaca y lo que se me ocurra con lo que hay en la nevera.






lunes, 19 de agosto de 2013

Tenemos curro!!!

Después de unas horas con la nariz pegada en el ordenador mirando y remirando una y otra vez las mismas páginas, hemos conseguido contactar con un proyecto que está muy cerca de aquí. Se trata de una casa construida con paja que aún le queda trabajo por hacer. Hemos podido llamar al propietario y muy amablemente ha venido a vernos al camping. Hemos tomado un café y parece que nos hemos caído bien desde el principio, así que mañana nos vendrá a buscar para ir a su casa. Necesita a alguien con conocimientos de carpintería para hacer unas paredes medianeras. Por las fotos que hemos visto en su web parece un lugar acogedor. Además tiene muchas ganas de aprender español y nos ha dicho que es buen cocinero. Tiene buena pinta ¿ verdad?. Ya iremos contando.


Ya estamos en Polonia

Antes de ayer entramos en Polonia. La entrada fue un poco caótica. Después del orden de paises como Holanda o Alemania, llegar a Polonia fue un poco chocante. Primero pasamos por un trocito de la República Checa. Las calles para salir estaban en obras, el trocito de mapa que teníamos era bastante precario y estuvimos como media hora dando vueltas en un radio de 5 kilometros para conseguir dirigirnos hacia es Este. Los dos coincidimos en la sensación de aparecer de golpe en alguna calle de Marruecos o algun pueblo de Suramérica. Las primeras "tiendas" eran chabolas regentadas por chinos que vendían tabaco, alcohol y cestas de mimbre. Los edificios estaban medio en ruinas y con carteles de vinilo con fotos de mala calidad. No entendíamos nada en absoluto y tuvimos la tentación de volver hacia atrás. Seguimos adelante y volvimos a entrar a Alemania hasta Zittau. Al día siguiente entramos en Polonia. Íbamos hacia Pobiedna, donde pretendíamos hacer un voluntariado de Helpx. Cuando conseguimos llegar, los propietarios no estaban. El sitio es difícil de describir. Era una pequeña nave industrial llena de grafittis de dudoso buen gusto y rodeada de escombros, cristales rotos, neumáticos usados. Además salió a recibirnos una mujer que parecía borracha, con los pantalones rotos y gritando porque le había mordido uno de los perros de la casa. En otro momento, si puedo, me explayaré más en lo que nos pareció. La cuestión es que decidimos huir de allí. Al marchar nos cruzamos con los dueños y no supimos muy bien qué decirles. La verdad era que no nos apetecía pasar una semana rodeados de basura y cosas rotas, pero dimos la razón secundaria que era que no nos parecía un sitio seguro para que el Teo andara solo.


 Y ahí estábamos, a punto de anochecer sin ninguna idea de hacia dónde ir. A mi me entró un ataque de susto y me parecía que en cualquier momento nos iba a aparecer alguien dando pedradas. Al final dormimos en el parquing de un Aldi con las canciones de la gente borracha que salía de un fiesta cercana. Al día siguiente la luz del sol pareció limpiarlo todo y Polonia se despertó mucho más bonita de lo que vimos la tarde nterior. Ahora estamos en un camping cerca de Jelenia Gora, buscando algún sitio donde trabajar. Más adelante os explicaremos como nos fue por Alemania y dónde hemos acabado.

Por cierto, un consejo para los que viajen a Bélgica, Holanda, Suiza o Alemania: en la mayoría de sitios no aceptan la tarjeta VISA, solo Master Card. Nos hemos acordado muuuuchas veces de la señora del banco que nos dijo: "Nooo! Visa está aceptada en toda Europa, no hay ningún problema!" No sé, quizás esa señora no pasó de Andorra...